te envolvía en su música
y te perdías en sus perfumes
y tus dibujos...
cobraban vida
De manera sutil y curiosa
se desbordaban pequeñas
gotas brillantes
de aquella enorme cascada
Que se deslizaban por tu cara
cuando las aves emigraban
hacia las nubes del atardecer dorado
como tus huellas sobre el musgo
bajo la espesura y el frío
La espuma del mar danzaba armoniosa
con la musica del fauno
Era una ninfa!
Qué tenía un caballo azul
cuando quería
que tiene un elefante rojo
cuando salía
ella se reía
porque acaba de hablar con un hada
¡Y todo eso es verdad!
Es un hecho;
palpable eran entonces las miradas y sonrisas
El hada solía desaparecerse
Quiza esten justo ahi...no crees?
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